Admiro siempre su belleza
toda la que siempre poseía ella,
da igual si estaba vacía o llena
pues incluso en la primavera
nos juntábamos de primos la docena,
todos,en desayunos y hasta en cenas.
Ella tiene sus dos plantas y patio con manguera
la de abajo antiguamente hecha
y la de arriba reconstruida entera,
mira que aquí sigue estando mi abuela,
yo sólo sé que nos reunimos en una mesa;
sea la de dentro o la misma de fuera,
donde comemos desde pizza hasta lentejas.
Siempre las camas todas deshechas
y a la vez siempre completas,
pues siempre quedará abierta la puerta,
tanto la falsa como la verdadera;
pues es casa de príncipes y princesas.
Fdo:El Caballero de Olmedo.
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