ni mil antorchas ardientes
incendiarán nuestras celdas
ni destruirán sus muebles
que con agua todo se apaga
incluso las más grandes llamas,
aunque el fuego en llamas venidero
es imposible para cualquier bombero
usando agua o cualquier elemento
pues hay un último incendio,
que supera a cualquiera que haya en medio
pues es imprevisible e incierto,
sólo yo que prendo mil antorchas ardientes
se cuando realmente se acerca la muerte.
Fdo:El Caballero de Olmedo.
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