Todavía me acuerdo
de aquel león bonito
que creé hace tiempo
y me gustaría saber dónde está,
todavía recuerdo aquellas
tardes frías de abril,
aquellas poesías para ti,
o de mi amante perfecta,
todavía pienso
en esa arena que borra piedras,
también, en aquellas rosas,
que pensé en regalar a una persona;
a la que nada más conocí,
pude verla reír,
tras todo,otra construyó mi castillo,
pero vino un gavacho y destrozó sus ladrillos,
y por fin me di cuenta de que había empezado
a escribir poesía, y que prometí no acabarlo
tanto mis poesías,como mi relato.
Fdo: El Caballero de Olmedo
No hay comentarios:
Publicar un comentario