Me siento,
como muerto;
ni aparento,
ni padezco;
pues tu ausencia
ha hecho que no huela
esa divina esencia
que dejabas hace unos días;
la brillante estrella,
parece haber desaparecido,
y mi castillo,
ha sido destruido
por ataques enemigos;
aquel gato blanco
tras tanto llanto,
murió de depresión,
y últimamente yo;
disfruto poco,
no me ilusiono,
y sobre todo
no tengo brillo
en mis oscuros ojos,
y todo porque te has ido,
todo porque nada será lo mismo.
Fdo:El Caballero de Olmedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario